miércoles, 25 de mayo de 2016

Creación de personajes

CREACIÓN DE PERSONAJES

Como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo. En mi caso hablaré de cómo me las apañé para crear mis personajes para “Cicatrices”. No sé si será la mejor o peor forma de hacerlo, pero me parecía interesante ir compartiendo con vosotros estas cosillas por si os son de utilidad. Obviamente, hay varios tutoriales por internet sobre cómo crearlos, pero yo hablaré de mi caso y de cómo me las he apañado para ir haciéndolos. Empezaré hablando de uno de los protagonistas: Miguel.

Base:

Para hacer su personaje, lo primero antes que nada era pensar en quién quería que fuese el protagonista. ¿Sería hombre o mujer? ¿Joven o mayor? ¿Cómo se llamaría? Parece obvio, pero es necesario hacerlo, sin esa base no se puede continuar. Me imaginé a un chico, de unos 25 años, y le puse un nombre que me gusta, Miguel. Con estas pocas características ya se acortan el número de posibilidades de forma de ser y de actuar. Es poco, pero ya empieza a definirse algo más el personaje. Con su edad, por ejemplo, podemos deducir que no está jubilado o que padece de alzhéimer ni anda intercambiando chuches y cromos con sus amiguitos de la escuela (o al menos, no debería ser así).

Características:

Tanto las características físicas como los rasgos de su personalidad van creándose casi simultáneamente, al menos, así lo hice yo. Una personalidad determinada influirá en un look o apariencia determinado, y viceversa. Me imaginé un chaval que se pareciera a mí en varios aspectos, por ejemplo, que fuese  introvertido, que a primera instancia pudiera resultar desagradable pero que en el fondo no fuera mala gente, que le gustara el arte (o en su caso la literatura y el rock), etc. A partir de ahí pude ir visualizando cómo era probable que se viese, me lo imaginé como un Miguel Ríos joven o un Sergio Dalma rejuvenecido. Me gustaba ese aspecto de bohemio y rockero de ambos para el personaje. Entonces, para ayudarme a ver mejor cómo vestiría y su apariencia, fui haciendo algunos bocetos, casi caricaturescos, pero suficientes para hacerme una idea de cómo debía verse. Una vez se tenga en mente más o menos como se va a ver, recomendaría hacer algún boceto (o varios) o tener alguna imagen que lo represente.

Continué definiendo su personalidad a base de lógica. Si es un chico con inclinaciones artísticas, debía ser un chico sensible. Si le gustaba el rock muy probablemente vistiera vaqueros o chaquetas de cuero. Si era introvertido y reservado, es una posibilidad que vistiera colores apagados, formales, o incluso oscuros, como el negro. No creo que una persona así vista con tonos llamativos siendo el centro de atención de todo el mundo. Además que el negro creo que le pega muy bien con la personalidad y el aspecto del muchacho (ya dije antes que la fuente de inspiración para el físico fueron Miguel Ríos y Sergio Dalma). Tampoco me lo imaginé con movimientos excesivos, más bien con tono de voz sosegado y moviéndose con tranquilidad. Además que el aspecto “ennegrecido” y delgado sería también un rasgo que podría ser fácilmente recordado por los lectores, por eso abusé de ese color en él (ojos oscuros, rizos azabaches, tez morena, ropa oscura, etc), creo que siempre es mejor crear una imagen visual en la mente del lector sobre un personaje por algo que le caracterice físicamente. Como un sello distintivo o marca personal. Un aspecto único, llamativo o icónico siempre se graba mucho mejor en la mente que un aspecto mucho más común, y sería también más fácil de recordar más adelante en el relato. “¿Quién es Miguel? ¡Ah, el rizos! Ya me acuerdo…”

Hasta ahora tenemos a Miguel, de 25 años, con rizos, de aspecto moreno que viste ropas oscuras y al que le gusta la literatura y el rock. Ya vamos imaginándonos cómo es, pero aún no es suficiente.

Detalles y pasado:

Habría que definir además su forma de ser, sus actos o incluso de dónde viene o porqué es como es (aunque luego no se explique extensamente en la historia, pero es bueno que al hacer el personaje se tenga en cuenta). En Cicatrices sí que cuento un poco sobre el pasado de Miguel y se ve el porqué es como es, pero tampoco es algo completamente necesario de hacer. Como digo, sí sería necesario que al menos el escritor lo supiera, aunque luego no lo ponga en su historia.

Miguel, como es lógico, tiene una serie de personajes a su alrededor, familiares y amigos, y como es de suponer, interactúa y se relaciona con ellos. Uno de esos personajes es su hermana menor, Mar, a la cual suele proteger. ¿Por qué? Pues podría haber puesto cientos de motivos, pero en Cicatrices decidí que fuese por la separación de sus padres, cosa que ha dejado una profunda cicatriz (valga la redundancia) en la vida de la familia. ¿Por qué es como es, tan serio y reservado? Quizás porque ha tenido que espabilar pronto y madurar rápido al cuidarse a sí mismo y de su hermanita, ejerciendo casi como padre en ocasiones. La separación del matrimonio y la actitud de Miguel para con su hermana es un punto que, aunque no sea decisivo, refuerza el carácter que en la actualidad tendría. Se puede tejer el pasado que uno quiera para explicar su comportamiento y forma de ser, pero escogí ese ya que me pareció que encajaba bastante bien, no sólo en el personaje de Miguel, si no en el resto de la familia y de la historia. Habría que tener en cuenta los pasados, ya que en ellos se forjan los caracteres que actualmente tienen las personas, y con los personajes de un relato sucede lo mismo.

También se puede ir dando detalles sin importancia pero que enriquecen al personaje, como por ejemplo su modo de mover la boca al hablar:

A ella le encantaba esa manera de hablar que él (Miguel) tenía, no por lo que decía ni cómo lo decía, si no por su manera de mover la boca. El labio superior apenas lo movía y eso a Esther le parecía muy mono. Ella sin embargo, solía tener el labio superior levantado y solía mostrar los dientes superiores incluso si no sonreía.” (Pag.: 74)

También se puede hacer que un personaje repita mucho una palabra concreta (como cada vez que Esther llama “locuelo” a Miguel o la manera que tienen Miguel y Mar de llamar a su madre) o use expresiones propias de él. Se pueden ir añadiendo detalles de su comportamiento o psicología como el TEI (Trastorno Explosivo Intermitente) que sufre Miguel o la pasión de Esther por la música Jazz y los alimentos estimulantes. Eso ya es ir detallando y perfilando, puliendo el diamante. No es algo necesario al cien por cien, pero gana muchísimo un personaje rico en detalles de este tipo, mucho mejor que un personaje plano y sin nada más que nombre y edad. Al conocer detalles de su forma de ser, motivaciones, su pasado, etc se empatiza más con ese personaje, al igual que con las personas. Seguro que cualquiera siente más afecto y comprensión por un vecino al que ves a menudo que por el señor desconocido que se te acaba de sentar al lado mientras vas en el metro.

Otro punto interesante serían las motivaciones que tengan los personajes. Miguel por ejemplo va hasta Galicia por varios motivos entre los que se encuentran empezar a trabajar y terminar una novela que estaba escribiendo. Él sueña con terminar una novela y tiene la esperanza de que les van a ir bien las cosas al dejar atrás su pasado. Creo que estas cosas humanizan a nuestros personajes y  los hacen verse más como nosotros mismos, logrando otro punto de empatía hacia ellos.  Cada personaje y cada historia requerirá unas motivaciones u otras, un pasado u otro, una personalidad u otra, etc., pero en todas deberían estar presentes como mínimo todos estos puntos de los que he hablado. Tampoco es cuestión de hacer una biografía completa de un personaje y explicar hasta el más mínimo detalle de la ropa que viste, pero al menos sí tenerlo en cuenta a la hora de escribir. Eso se puede hacer en privado, es decir, para ti mismo, pero no contarlo todo, todo, todo en la historia. Se podría sugerir, dejarlo entrever o entre líneas, pero no sería muy bueno contarlo todo, todo, todo.

En ocasiones yo me he llegado a apuntar de un personaje hasta la fecha de nacimiento, estatura y peso, costumbres, ropas, posesiones, cronología, etc., y luego en la mayoría de las veces ni hago mención de todo ello en una historia. Ni mención ni alusión tan siquiera. Pero me lo apunto por si acaso pudiera hacer falta o debiera consultarlo para algo.

También es verdad (porque a mí me ha pasado) que a veces vas escribiendo una historia con unos personajes a medio terminar y a medida que escribes ellos solos se van terminando de dibujar y de completar. Te vas dando cuenta de las cosas que le vendrían bien o los detalles que le podrías incluir. Éste es el caso de otros de los personajes de Cicatrices: Christian, mejor conocido como Ojos de husky.

Ojos de husky empezó como un monigote más, un personaje secundario (o terciario si se puede decir), del que poco conocía hasta yo mismo. Básicamente era un estorbo para la familia y una excusa para que la hermana se volviera más rebelde. Pero luego, cuando la gente se empezó a interesar por ese personaje (sobre todo las chicas), decidí darle más vida. Y se la di en función de lo poco que ya tenía sobre él, y que era: Mote (no tenía ni nombre al comienzo), bien parecido y rubio, ojos claros, seductor y mentiroso. Ya está, no habría mucho más sobre lo que decir de él al comienzo.

Entonces hice el proceso a la inversa de lo que había hecho con Miguel. A partir de esas características ¿Cómo se llamaba? ¿Por qué era así? ¿Qué años tenía? El nombre de pila que le di fue una referencia a un personaje de una conocida serie de novelas que no me he leído, pero sí he visto su adaptación cinematográfica y ya me ha repelido de acercarme a los libros como un ajo repele al vampiro. Ahí se cuenta la historia de Christian, un psicópata con gustos sexuales un tanto duros que engatusa, manipula y somete a una chica indefensa, de carácter débil e ilusa. Me asustaba y repulsaba la idea de que muchas chicas considerasen eso como “amor” o “erótico”. Vale que cada cual puede hacer las prácticas que uno quiera en la intimidad, yo en eso no me meto, pero que venga un chulo y manipulador abusando de una chica… ¡No! Por ahí si que no paso, me niego. Mi personaje de Christian es lo mismo, sólo que él lo lleva un paso más allá, para mostrar lo que ese tipo de personas pueden llegar a hacer con las jóvenes incautas. No veo ningún atractivo o rasgo de hombría en la posesión y manipulación de personas débiles o inseguras. Que a alguien le guste el sado, lo puede entender; pero me es inconcebible que se vea con buenos ojos, incluso con cierta excitación, el abuso a las chicas y al poder del hombre sobre la mujer. Digamos que Ojos de husky pasó a ser de un personaje simplón a una crítica a dicha saga de novelas. Me han dicho que en las novelas no es tan heavy ni se da el mismo maltrato a la muchacha que en la película, pero ni con esas pienso leérmelas viendo lo visto en el film. Lo siento.

Siguiendo con el tema de hacer personajes, se pueden crear un personaje comenzando por su nombre y edad, siguiendo por su forma de ser, gustos, pasado, ambiciones, etc… o a la inversa, de su forma de ser y sacando su pasado, su edad, lo que le gusta, aspiraciones, etc. O incluso probar cualquier otra manera, por ejemplo, empezar por el pasado e ir avanzando su vida y ver como las circunstancias le van forjando el carácter y la personalidad… Eso nunca lo he hecho pero sería interesante y creo que se llegaría a ser mucho más detallado que de las otras maneras, no lo sé. Claro que no he llegado en la novela al mismo nivel de detalle con Ojos de husky que como con Miguel, pero eso es porque me parecía que no era tan importante para la historia como lo podría ser Miki.  

Lo mejor, en cualquier caso, es que cada uno experimente cómo le salen mejor los personajes y que vaya practicando. Aquí os he hablado de cómo los he hecho yo, puede que a otra persona no le funcione esto y tenga otra técnica; o puede que sí y haga sus personajes como yo, pero como dije al principio, cada maestrillo tiene su librillo, y este ha sido el mío por el momento. Iré posteando cosas nuevas sobre cómo trabajo a la hora de escribir y colgando algunas escenas inéditas y eliminadas de Cicatrices.

Gracias por leer esta parrafada.
Un saludo y hasta pronto.

Podéis adquirir la novela en: http://www.librosmablaz.com/index.php?page=prod_desc&pid=99365
También podéis poneros en contacto conmigo directamente a través de mi Twitter: https://twitter.com/PuYouTu

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