viernes, 1 de julio de 2016

LGBT en Cicatrices



Como muchas otras cosas en la novela, una de las dualidades de las que hablo es la sexualidad. Asexualidad – bisexualidad, relaciones más liberales o más conservadoras, etc. Sé que es un tema delicado y polémico y no quisiera ofender a nadie, mi única pretensión es defender a las personas que pertenezcan o se sientan identificadas con el colectivo LGBT que tan mal se han tratado en la literatura o en el cine. Esther es el personaje candidato para hablar sobre este tema.

Aunque en muchas otras novelas se recalca la homosexualidad o bisexualidad de un personaje, en mi caso, no lo hice: simplemente comenté que había estado con una chica antes y se acabó. El resto es como un personaje más, con sus inquietudes, sus ilusiones, sus problemas, etc. No la señalo constantemente diciendo que es bisexual ni trato de imponer estúpidos tópicos. Me parece fundamental para la integración del colectivo mostrarlos como cualquier otra persona y no diferenciarlos remarcando lo que los diferencia en cuanto a gustos o cayendo en los tópicos de afeminado o marimacho. Básicamente eso no es real, es una caricatura de mal gusto a mi modo de ver. No se deben señalar las cosas que nos diferencian si no las que nos unen y son realmente importantes.

No ahondo demasiado en el tema en la novela, no porque lo considere inmoral ni nada de eso, si no porque no es importante para la historia. Así de simple. Es como el gusto de Esther por el jazz ¿qué más da que le guste el jazz o el flamenco? Es irrelevante para la trama. Es simplemente un gusto que tiene, una característica de su forma de ser, y punto. Sin embargo me parece más importante resaltar y ahondar en cuáles son los miedos que le impiden avanzar, por poner un ejemplo.

Por norma general, un personaje homosexual o bisexual suele ser un personaje secundario, sin embargo, en Cicatrices, Esther es una de las protagonistas, aunque en la mayor parte del comienzo no tenga demasiado protagonismo, ya que se lo lleva todo Miguel (otro representante de otra minoría). A pesar de ello me diréis “pero si se enamora de dos chicos”, sí, pero eso no la quita de que ella siga siendo bisexual. El hecho de que se enamore del segundo es meramente porque le recuerda al primero, quien fue “el amor de su vida”, y las personas bisexuales se enamoran tanto de chicos como de chicas por igual. Si hubiese sido una chica en vez de un chico, igualmente se hubiera colado por ella. Habrá sido un acierto o un error, eso lo debe decidir el lector.

Hay una escena en la que la mejor amiga de Esther, Claudia, está en la cama con ella, acostada, y Esther se llega a poner un poco nerviosa. Más que por lo extraño de la situación de que su amiga se metiera en la cama con ella según creía como puede parecer al leer la novela, es por la agitación de estar en la cama con otra chica con la que se ve que tiene una muy buena relación, quizás hasta más allá de la simple amistad. Siempre tuve presente eso en mente a la hora de escribir, estas dos chicas eran demasiado buenas amigas. Además que en pleno verano es cuando menos ropa se lleva, y menos ropa aún para dormir... Esther llegaba a temer que se pudiera excitar con su mejor amiga e intentaba tranquilizarse pensando en que no hay nada de malo en que un par de buenas amigas duerman juntas. Pero “la incertidumbre había anidado en ella” y “estaba asada de calor”. Ahí lo dejo.

Hay muchas referencias sutiles a estas cosas, como la mente tan verde que suele mostrar en algunos momentos. Y no quiero que esto se interprete como que trato de decir que una persona bisexual es una persona salida y depravada, todo lo contrario. Ella siente el impulso sexual (ya que obviamente se puede deducir que lleva mucho tiempo sin tener sexo con nadie), pero su alta moral sabe que eso no está bien y le asaltan los nervios ante la posibilidad de sentirse débil y ceder ante esos impulsos (como cuando da el paseo con Álvaro, el novio de su mejor amiga). Ojos de husky es heterosexual y ese chico sí que es un salido, abusador, pederasta, manipulador e inmoral y no se inhibe lo más mínimo si se encapricha de una chica. No quiero que se interprete que el ansia que Esther siente hacia las relaciones carnales sea exclusivamente por ser bisexual, ni mucho menos.

Otro intento de tirar por tierra los estúpidos mitos asociados a personas homosexuales o pertenecientes al colectivo LGBT es cuando Mar cree que su hermano es gay sólo por llevarse bien con las chicas mientras que ella tiene aficiones asociadas más al género masculino como es el fútbol. Si él es gay sólo por eso, ella debería ser lesbiana por gustarle los deportes asociados comúnmente a los chicos, al menos según su estrecha mente, y se sabe a lo largo de la novela que eso no es así. Es absurdo pensar que por que tengas muy buena amistad con el sexo opuesto o te guste algo que normalmente se asocia al sexo opuesto ya determine tus preferencias sexuales. Al menos así lo veo yo.

Pero como digo, todo esto son temas que se tocan muy por encima porque no me parece que tengan gran importancia para la historia, simplemente enriquecen a los personajes, sin más. Es algo normal que la sociedad ha intentado clasificar como anormal. Esther y el resto son personajes que representan a personas por sus emociones, las situaciones que viven, las esperanzas, los miedos, etc., pero no por sus gustos, eso es lo de menos.

Personajes como Esther o Miguel han sido un intento de normalizar a estas minorías y estoy seguro de que muchos detractores y homófobos estarán encantados con estos dos personajes si no hiciera alusión a sus gustos sexuales, lo cual quiere decir que sus preferencias sexuales es lo de menos para que la persona sea buena o mala o te caiga bien o mal. Muchos dirán que la homosexualidad es antinatural y tal y cual... pues que yo sepa, en la naturaleza que tanto defienden estos homófobos se ha llegado a clasificar hasta 1.500 especies en las que está presente la homosexualidad o la bisexualidad. Pero claro, hay personas que se meten con otras por ideales políticos, por ser de un equipo de fútbol u otro, por su vestimenta, etc., ¿qué se puede esperar de gente así? En fin. ¡Lo bien que nos iría a todos si, como dije antes, mirásemos y valorásemos más lo que nos une y no lo que nos diferencia!

Dicho todo esto, me despido hasta la próxima entrada, espero que os haya gustado y hasta pronto.

Como digo siempre, podéis adquirir la novela en: http://editoriallibrosmablazycienciaficcion.blogspot.com.es/2016/06/cicatrices-sergio-ramos.html

y podéis contactarme a través de mi Twitter: https://twitter.com/PuYouTu

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